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miércoles, 12 de diciembre de 2007

Para los fanáticos religiosos, el mantener a salvo el sistema significa rechazar todo lo que se oponga a él.

Los conocimientos que nos han llegado provenientes de la ciencia no se corresponden obviamente con la de los mitos y supersticiones que hacen referencia al mundo natural provenientes de los sacerdotes judíos de hace 2500 años, de ahí que la ciencia, sus métodos y sus descubrimientos sean el objeto de sus ataques.

Lo que revela la Biblia sobre la naturaleza no tiene nada que ver con el obtenido mediante la ciencia.
Desde los tiempos de Nabucodonosor, cuando fué escrito más o menos Génesis I hasta hace unos 150 años, la cosmovisión del mundo occidental ha sido creacionista, es decir... unos 2500 años de prevalencia del creacionismo.

Antes todo el mundo era creacionista. No había datos que nos hiciesen pensar en una alternativa.
PERO el desarollo de la ciencia moderna ha traido un montón de técnicas de medir, de obtener datos, de descubrir regularidades..
Primero fue la demostración de que la Tierra no es una galleta campurriana.
Luego fue la demostración de que la Tierra es un pobre planeta que gira entorno al Sol.
Luego fue el descubrimiento del hecho de la evolución. Luego fue el descubrimeinto de la enorme edad de la Tierra.
Luego fue la constatación de que no ha existido jamás un diluvio universal... y así un largo etcétera...

Es muy cómodo para el fanático taparse los ojos con las manos y decir que todo es mentira...insultar y sacar espumarajos por la boca para después amenzar con algún versículo...

sábado, 8 de diciembre de 2007

Este afán pastoril de sacar el dinero a los adeptos haciendo creer primero, que ciertos textos están escritos por la mano de los dioses y segundo, que el no cumplir con esos preceptos es sinónimo de condenación eterna.. tiene un lamentable efecto secundario:

El menosprecio y soterramiento de LA CIENCIA

martes, 4 de diciembre de 2007

Como para casi todo en la vida.. el dinero también es el motor de la religión. Los dioses y las diosas necesitan del cochino dinero para hacer sus milagros. El dios cristiano no es distinto en este aspecto.

En la Biblia se especifica de diversas formas que el buen cristiano ha de donar sus bienes. El mensaje es más o menos el siguiente:

"Si quieres ir al cielo y disfrutar de una vida eterna, entrega al sacerdote parte de tus bienes. Cuanto más mejor."

Ganar dinero es duro para la mayoría... y más duro es aun el desprenderse de ese dinero... y entregárselo a unos sacerdotes, pastores o curas... ya sabes.. gentes de Dios... Entonces..., ¿cómo logran que la gente se vuelva loca y les regale gran parte de sus bienes?

El truco consiste en lo siguiente:

a) Trabajar duramente la mente del pobre creyente, haciéndole creer que Dios mismo ha escrito de su puño y letra la Biblia entera, incluida por supuesto todo lo referente a las donaciones y desprendimiento de los bienes propios.

En efecto: Dios habla através de la Biblia. Las palabras que ahí se encuentran no son palabras de humano, son palabras de Dios... son su mensaje claro y divino. ¡Cómo no hacer caso de lo que Dios, en primerísima persona, nos está pidendo que hagamos...! ¡Quién puede dudar de su palabra..!

b) Remarcar las terroríficas consecuencias que conlleva el no ser espléndido y altruista en las donaciones a Dios.

El no hacer caso a sus claros reclamos monetarios y peticiones de entrega de bienes a sus representantes terrenales implica la condenación eterna. Que me diga alguien qué creyente se la quiere jugar dudando si se deshace o no de su dinero en bien de Dios...

¡¡Ah, no no no... yo no me la juego. Así que ... Señor... toma mi dinero.. quédatelo todo.. lo que realmente me importa es salvarme...!!

Resumo la estrategia brevemente:

Pastores, sacerdotes y demás han de trabajar con los adeptos para que no duden de todo lo que en la Biblia está escrito. DE TODO. Es la palabra de Dios. Entonces, si la Biblia dice que "hay que desprenderse de los bienes materiales" al que se ha declarado creyente no le queda otra que hacerlo.

lunes, 3 de diciembre de 2007

El azote de los dioses, en pleno S. XXI

Hoy en día, a pesar de vivir en un mundo tecnológico, avanzado, con una refinada ciencia, con conocimientos sobre el mundo natural jamás soñados... hay colectivos que se mantienen al margen de este desarrollo, bueno, mejor dicho.. lo critican pero se benefician de él. Estoy hablando de buena parte de las iglesias critianas.

Estos sectores no conocen el mundo natural mediante el estudio de la física, la química, la biología, o la geología.. A ellos les basta la Biblia, en concreto, Génesis I, su particular manual de ciencias.

Génesis I es un pequeño libro de la Biblia, escrito por sacerdores hebreos durante su destierro babilónico en el S.V a.C.
¿Qué sabian estas pobres gentes sobre las estrellas, el Sistema Solar o la Tierra? Nada, sin duda. Es comprensible. Lo que no lo es tanto, EN PRINCIPIO, es que millones de cristianos sigan estos supersticiosos relatos sobre la creación cósmica como verídicos al cien por cien.

He dicho EN PRINCIPIO. También podría haber dicho "en apariencia". Esto requiere una explicación..

sábado, 30 de junio de 2007

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?

El hombre siempre se ha planteado preguntas a un sinnúmero de cuestiones de lo más variopintas. De entre todas ellas hay algunas que son especialmente trascendentales y aparentemente inalcanzables de responder:

“quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos”

Sorprende que ya en los albores de la humanidad esas preguntas fuesen satisfechas. Los pueblos primitivos de todas las partes del planeta tenían su propia cosmogonía y cosmovisión. Todos y cada uno de ellos levantaron un edificio explicativo que relacionaba el hombre con su entorno y que daba respuesta al origen del mundo. Todos y cada uno de esos pueblos hallaron la respuesta buscada al…“quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos”